Si me dejas demostrarte que no todo tiene que ser malo
y que hay un lado bueno escondido por aquí.
Que el sufrimiento llega con alguien increíble de la mano,
que una maldición no espanta a nadie que no se quiera ir.
Déjame rozarte las ideas, lo que piensas.
Si tú quisieras, convertiría mi rabia en valor y te besaría los miedos.
Darte calor, derretir las dudas y quedarme.
Ojalá algún día sepa qué hacer con este dolor en la mirada.
Ese día acabará todo.

sin palabras.
ResponderEliminar¿Así como me quedo yo cuando te leo?
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